El invierno me dijo que te iba a buscar
que callaras la boca pa no hablarme más
que eran muchas las horas de tu tempestad
y que no había mejora pa nuestra verdad.

Que a pesar de las horas que me diste paz
que a pesar de tu risa de tanto alegrar,
ya no hay nada tuyo que me haga danzar.
Que el deseo ya es poco de hacernos brillar
que la luna no baila con tu palpitar…
Ya no hay nada tuyo que me haga llorar.

El invierno ya estuvo en mi caminar
me cubrió de cegueras en mi mirar
me invadió todo el cuerpo pa no verte más
porque no había cura pa nuestra verdad.

Porque nada en tu vida me hacía cantar,
porque todo de a poco se volvió ansiedad,
porque no había nada pa hacerme gritar.
porque la muerte estaba rodeando volar
porque tú y tus heridas, me hicieron sangrar.